
Ese hombre cáustico,
con caireles de saliva
dentro mío;
exijo los arrayanes
de su pelo,
el ganado, el himno,
los azotes de hiel,
en las cornisas.
La noche se esmerila
mientras lloro,
alguien hundió los barcos
que volvían en silencio.
dana...

Bueno, sople, aquí,